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Debate sobre la música contemporánea

Cap. 7

La música y la Evangelización

"No evangelizamos a los depravados sexuales con imágenes pornográficas

   ni a los drogadictos y alcohólicos con alucinógenos santificados"

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La utilización de la música rock y pop, especialmente en programas juveniles Adventistas en Alemania, está creando enormes  polémicas. Por ejemplo, el 19 de junio de 1999, una reunión de jóvenes fue organizada en Nuremberg a la que asistieron  1.900 personas. Una canción rap fue tocada como música especial antes del sermón. En tanto algunos de los jóvenes estuvieron encantados por esa música, otros enviaron cartas de protesta a los oficiales de la asociación y de la unión, quienes se disculparon por lo que había pasado.    Desgraciadamente, ésta no fue una casualidad aislada pues las bandas Adventistas de rock se han vuelto un hecho regular en las reuniones de jóvenes.  

 Se dice que el pop y el rock es parte de la cultura de hoy y por lo tanto es se necesita para penetrar la generación del rock. 

Este punto de vista popular es adoptado por un creciente número de adventistas. En el artículo "Adoración y alabanza: Un Modelo para el cambio en la hora del culto" que apareció en la revista Ministry (Ministerio Adventista en inglés) (Febrero del 2000), John A. Solomon arguye que si nosotros queremos alcanzar a la generación baby-boomer, la iglesia debe ofrecerles el tipo de música a la que ellos están acostumbrados. 

Para justificar la adopción de música pop para el culto y evangelización, Salomón se toma de Moisés, María y David que usaron música "exuberante." "David y otros que escribieron los Salmos compusieron algunas de las más grandes canciones y letras en la literatura, y cuando ellos cantaban acompañados por panderetas y címbalos y  trompetas, el éxtasis llenaba el aire (Sal. 145-150). El punto es que Dios usó esta música, estos instrumentos, y acciones para dar gloria a Él mismo. Si Él lo hizo entonces, puede hacerse ciertamente ahora en una variedad de maneras."

 La noción de que la Biblia sanciona la música rítmica, "exuberante" para el culto divino está animando la adopción de la Música cristiana contemporánea en el culto  Adventista y evangelización, además de dar lugar a la aparición creciente de numerosas bandas.

El artículo  "Haciendo olas" que apareció en la Adventist Review (Revista Adventista en inglés) (el 17 de julio de 1997), informa de ocho exitosas bandas Adventistas. "Estos artistas  ven su estilo de música no como una rebelión contra el sistema, sino como una herramienta del ministerio para rescatar a una nueva generación del secularismo desenfrenado y mostrarles la gracia salvadora de Jesús". 

No obstante, desde una perspectiva bíblica, el mezclar lo sagrado con lo profano es una abominación  al Señor (Prov 15:8; 15:26; Isa 1:13; Mal 2:11).

Usar el idioma del pop en la iglesia o en el evangelismo significa "ofrecer fuego extraño ante el Señor" (Lev 10:1), o, como lo traduce la versión New English,  "fuego no autorizado".

Pablo enfatiza este principio: "no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas" (Efe 5:11). Ninguna de la música "exuberante" expresada anteriormente fue utilizada jamás en la adoración a Dios en el Templo, sinagoga, o  iglesia temprana.

El Prof. Jonson compara y contrasta los valores de la música pop con aquellos del Evangelio en ocho áreas específicas. Él concluye que "las características del Pop van en una línea contraria a las características del evangelio.

Parece obvio que una música (pop)  qué es tan diferente a lo que se supone que representa (el evangelio) es incapaz de incluir el evangelio en su forma de testificar (la música). De allí que, el pop es inútil en un esfuerzo espiritual. Si se usa, hace mucho daño ala causa de Cristo pintando un cuadro falso de lo que es la vida cristiana.

“No evangelizamos a los depravados sexuales con imágenes pornográficas ni a los drogadictos y alcohólicos con alucinógenos santificados. El medio utilizado para ganar a los jóvenes determina la Naturaleza del mensaje al  que ellos son ganados”.

El idioma de la música secular es impropio para comunicar el Evangelio porque el medio afecta el mensaje.

Si la iglesia usa un tipo de música de entretención que está asociado con el mundo, la complacencia propia y el libertinaje es obvio que no puede desafiar a la juventud con las demandas morales del Evangelio.

  El Nuevo Testamento nos emplaza en forma clara y precisa la santidad del carácter de Dios, la desesperada condición humana, y la gracia asombrosa del Evangelio. Éstos son temas de vida y muerte que no pueden presentarse con la frivolidad y ligereza de la música pop y folclórica. 

Los oyentes del rock religioso nunca serán humillados por la majestad de Dios, ni  se convencerán de las demandas morales de Dios en sus vidas. El ritmo incesante de la música contemporánea, los movimientos, las luces, y la conducta de los cantantes contienen tanto  sensual y sexualmente sugestivo que ellos difícilmente pueden comunicar la santidad y pureza del Reino de Dios.

Si nosotros adoptamos una apariencia mundana para atraer a la muchedumbre, ¿cómo podemos pintar en vívidos colores el contraste entre el reino de este mundo y el Reino de Dios? Pablo reconoció que el Evangelio no puede proclamarse a través de recursos engañosos, mundanos. Así se los dijo a los corintios:

"Ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, [o podríamos decir "con los sonidos excitantes de canciones griegas"] sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, [o  podríamos decir "en  excitaciones mundanas" sino en el poder de Dios. " (1Cor 2:4-5)

El probado método de evangelización de Dios es 'la locura de la predicación. Él nos ha confiado el mensaje de la reconciliación (2Cor 5:18). Nuestra responsabilidad es no contaminar este mensaje con los modismos mundanos, como la música secular.

No se necesita la manipulación y estímulo de la música popular para conseguir que las personas se salven. La evangelización ha sido y es ayudada grandemente por la música al estilo cristiano presentada por actores de estilo cristiano, pero finalmente es la proclamación de la Palabra de Dios, acompañada por el poder convincente del Espíritu Santo, lo que atrae a las personas a una relación salvadora con Jesucristo".  

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